¿Qué es la Universidad y para dónde va?, estos dos interrogantes estarán resueltos en el nuevo Plan de Desarrollo 2019-2024, que se encuentra en la fase final de construcción, labor que ha demandado un importante esfuerzo por parte del numeroso grupo de personas que ha participado en la elaboración de este documento, el cual se convertirá en la bitácora de vuelo a través de los diferentes escenarios-apuesta definidos en él y que llevará a la UNAB a ser, en 6 años, innovadora, pertinente y sostenible.

“Es un plan de desarrollo con un enfoque y una visión mucho más amplia en lo internacional, en las apuestas de la Universidad con respecto a la transformación digital, a la gestión del conocimiento, entre otras, estamos haciendo un esfuerzo importante por una mayor apropiación de este Plan en facultades, programas y departamentos”, advierte Martha Yolanda Dietes Luna, directora de Planeación y Evaluación de la Universidad.

El punto de partida en la formulación del nuevo Plan consistió en hacer un análisis de “la foto de hoy” de la Institución al mismo tiempo que se dio una mirada de 360 grados al entorno. Según Paola Sofía Camargo Cárdenas, gerente de proyectos de consultoría de la firma Remolina Estrada Consultoría Gerencial, empresa que ha acompañado la elaboración del Plan de Desarrollo 2018-2024, este “ha sido un proceso de construcción colectiva, por parte de un grupo de personas bastante amplio, no ha sido una decisión de unas pocas personas, se ha trabajado en diferentes sesiones en las que han participado desde el nivel directivo hasta estudiantes, docentes hora cátedra y de planta”.

Como resultado de ese trabajo el Plan ya ha avanzado en la definición del propósito central de una institución de la trayectoria de la UNAB, así como en la construcción de un objetivo retador que orienta la mirada hacia una apuesta dentro del contexto latinoamericano de la educación superior. Para el rector de la Universidad, Juan Camilo Montoya Bozzi, “la pieza final, muy importante, será el sistema de indicadores, el sistema de seguimiento a la gestión que nos permita monitorear el avance y hacer los ajustes que sean requeridos en el proceso”.

Este ejercicio ha permitido reafirmar como propios valores como la autodeterminación, la tolerancia y la integridad, y ha determinado unos aspiracionales como la creatividad e innovación, la incertidumbre, la interdependencia, la solidaridad , la sensibilidad y el equilibrio. La metodología que se ha seguido a lo largo del trabajo de construcción del Plan, desde el año pasado, es la del análisis prospectivo y alineación total que, como lo explica la encargada de la firma consultora Remolina Estrada, Paola Camargo, “es la forma como se logra alinear a las personas a la consecución de los objetivos de una organización, cómo pueden contribuir a lograr los objetivos que se haya planteado la UNAB, en estos talleres se van dando las definiciones para tener hoy lo que estamos concluyendo como plan de desarrollo”.

“Nos encontramos ya en el despliegue estratégico en las facultades, programas y departamentos revisando cuál es la contribución que, desde cada uno, se está haciendo a lo definido institucionalmente, ya hicimos un primer análisis sobre los aportes a las nueve variables estratégicas, y en la última sesión, sobre cómo contribuyen a la estrategia de crecimiento que se definió sustentada, en la mayor parte, en el desarrollo del producto”, explicó Martha Dietes, líder de este proceso en la Universidad.

En la recta final de la elaboración del Plan de Desarrollo 2019-2024 se ha planteado el reto de consolidar la estrategia para llegar al futuro deseado. Sobre este asunto, el Rector de la UNAB considera que “en la medida en que tengamos el mejor plan, que lo construyamos entre todos, que lo entendamos, que lo queramos ejecutar por convicción, soy optimista en que los resultados serán los mejores para la institución, los estudiantes, los docentes, para todos los que trabajamos en la UNAB y para la región”.

Tabla Técnica

Fecha 
Feb 25, 2019
Tipo 
Noticia