El Semillero de Seguridad y Convivencia Ciudadana, adscrito al Instituto de Estudios Políticos (IEP) de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, se llevó el primer lugar en el IX Concurso Nacional de Semilleros, que organiza el Observatorio Legislativo y el Grupo de Investigación en Derechos Humanos de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario, en asocio con la Fundación Hanns Seidel (Alemania).

“Este es un gran logro para la Universidad del que debemos sentirnos orgullosos porque reafirma el nivel tan alto que tenemos nosotros y los aportes que estamos haciendo en términos de migración, pero también porque demuestra que en el tema de investigación formativa estamos siendo altamente competitivos y que estamos a la altura, incluso, muy por encima de los resultados de otras universidades de alta trayectoria a nivel nacional”, señaló la directora del IEP, María Eugenia Bonilla Ovallos.

Este semillero que nació en 2012 ha trabajado distintos temas relacionados con la seguridad, principalmente, en lo que tiene que ver con menores que están vinculados a los delitos y contravenciones en Santander. Sin embargo, “con la reciente ola migratoria nos dimos cuenta que existe un estigma de los ciudadanos con respecto a los migrantes. Se tiende a considerar que la seguridad y la convivencia se ha venido deteriorando como consecuencia de la llegada de los migrantes, pero revisando las cifras de la Policía Nacional nos damos cuenta que no, que realmente menos del 1 % de los delitos que están registrados formalmente por la Policía, han sido responsabilidad de algún migrante”, explicó Bonilla Ovallos.

A partir de allí, en 2017, María Lucía Rivero Arenas, Diego Armando Rodríguez Román y María Camila García Contreras, estudiantes del programa de Derecho de la UNAB, junto con Bonilla, como tutora, se propusieron desarrollar un proyecto investigativo que tuviera como objetivo caracterizar las iniciativas empresariales que han desarrollado los migrantes provenientes de Venezuela en la ciudad de Bucaramanga.

De acuerdo con Rivero Arenas, este proyecto “es novedoso, ningún semillero había trabajado el tema de migración desde la integración socioeconómica de los migrantes. Nuestra metodología fue mixta y utilizamos un muestreo bola de nieve que utilizan las encuestas nacionales que han caracterizado los migrante venezolanos”.

Para la directora “es importante destacar que nosotros nos alejamos de una respuesta asistencialista a la población migrante y lo que por el contrario proponemos es aprovechar la migración, reconocer que la migración es una oportunidad y como ello debemos reconocer que los migrantes llegan con antecedentes, muchos de ellos han sido empresarios en sus países”.

A la convocatoria del concurso se postularon 50 proyectos de universidades como la Universidad del Norte, Universidad Industrial de Santander, Universidad del Rosario, Universidad Nacional y Universidad de la Sabana, entre otras.

“La función del semillero es buscar una solución a los problemas que se plantearon desde el principio. En comparación con los demás semilleros que estaban concursando, nosotros planteamos unas soluciones y propuestas bastantes viables que se podían aplicar a nivel municipal, pero que obviamente podían ser ejemplo para plantearlas a nivel nacional”, afirmó García Contreras.

Tabla Técnica